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Recetas de la Cocina Asturiana

Recetas de la Cocina Asturiana

La cocina de Asturias es la unión de las tradiciones culinarias, ingredientes y recetas de la región de Asturias en España.  Está fuertemente influenciada por el mar Cantábrico y la cadena de la Cordillera Cantábrica, que transportan, respectivamente, pescado y marisco, el primero y carne y leche autóctonas, el segundo.

Las recetas con sidra son abundantes, y es que esta da a los plato, ya sean carnes o pescados, un delicioso sabor que va del dulce al ácido tan característico de las manzanas.

La sidra, bebida alcohólica de baja graduación, está elaborada con el zumo fermentado de la manzana. Al ser una bebida espumosa, va muy bien con pescados, también con carnes, pero no con carnes rojas ya que el fuerte sabor de la carne, enmascararía el sutil sabor de la sidra. Esta, ha formado parte en la elaboración de varios platos, tales como: costilla a la sidra con pimientos, sardinas a la sidra, choricillos a la sidra, bonito a la sidra, pechuga de pollo a la sidra etc. 

Esta bebida típica de las tierras asturianas ha proporcionado a la gastronomía de nuestro país deliciosos platos.

Recetario de la Gastronomía Asturiana

Asturias es una de las regiones gastronómicas más importantes de España. Su cocina es rica y muy completa. Comprende desde los productos del campo a los del mar. Su valles son ricos en pastos, produciendo, po lo tanto, una ganadería de primer orden que proporciona leche, carne, manteca y queso.

Entre los platos más importantes de España figura en un lugar destacadísimo, al lado de la paella, del bacalao a la vizcaína, o de la tortilla de patata española, la inmortal fabada, de la cual dijo Antón Rubín:

«La fabada, sin trampa ni cartón, hecha como lo mandan los cánones, consiste en un cerdo lanzado sobre unas fabes, y ellas son quien les da nombre al manjar. Veamos: Fabes, tocino, morcilla, chorizo, jamón, costillas, lacón, oreja y rabadal».

Importantes son también el pote asturiano y las calderetas que vienen haciendo de tiempo inmemorable, a bordo de sus lanchas, los pescadores que se dedican a la pesca de altura, cuando ésta les obliga a quedarse varios días en altamar.

La típica boroña y el borochu; los queso, como el de Cabrales, figuran entre los más importantes de Europa, aunque está olvidado y no es lo suficentemente conocido; las cebollas rellenas; los lacones rellenos, imprescindibles en las buenas espichas; el cachopo, etc.

La repostería no es tan rica como la de otras regiones; en el Norte, por lo general, le dan más importancia a los platos fuertes que a la repostería, tan famosa en Andalucia, por ejemplo.

Pero conocidas son sus casadielles, originales pasteles de nuez y hojaldre o medio hojaldre, los carbayones de Oviedo, que en los últimos años están logrando fama en toda España. Típicos, también, son los formigos de Ibias, el arroz con leche del concejo de Carreño, los carajitos del profesor, de Salas y Grado, las marañuelas, los frisuelos y borrachines, etc.

Sus pescado, al igual que en Galicia, Santander y el País Vasco, ocupan un puesto de primer orden en la mesa española, lo mismo que los mariscos. No se puede olvidar que el Cantábrico es un mar con unos pescados de gran calidad, como la merluza del pinchu, las sardinas de Gijón, el bonito, etc …

Sus ríos tienen salmones y truchas. Resulta una verdadera elicia tomar una caldereta de pescados en Luarca, o unos chipirones en el hermoso pueblo de Cudillero, unas sardinas cerca del recoleto Muelle de Gijón o una merluza a la sidra en Llanes.

Desde siempre son famosos para acompañar con sidra los mariscos, entre los que destacan las percebes y el centollo, escanciando la sidra en su caparazón, o la langosta con verdura de Luanco. El litoral asturiano está salpicado de cientos de pueblos pesqueros que ofrecen sus platos típicos y muy sabrosos; no se pueden olvidar ni Candás, ni Tazones, tan cargados de bellezas y con personas que conocen el buen oficio de preparar un buen plato de pescado.

En el interior, en los valles y montañas, los cocidos, las empanadas y los bollos preñados también tienen su fama; Oviedo tiene famosos restaurantes y típicos bares con una cocina muy importante.

Asturias produce fruta variada y muy sabrosa: peras, manzanas, cerezas, fresas – las de Candamo, por ejemplo -, ciruelas, higos, nueces, avellanas … Las mermeladas que preparan en muchas aldeas del Principado son de primerísima calidad.

Y ¿qué decir de sus embutidos?, como los de Tineo, por ejemplo. Es rara la casa de aldea de Asturias en la que no se cría, cada año, un cerdo que en su mayor parte se transforma en embutido. De embutidos existen una gran variedad: desde los chorizos, sabadiego, morcillas, el xuan, hasta la andolla.

Y la sidra. Esta deliciosa bebida que tanta fama y personalidad ha dado a la «tierrina» astur. En Asturias también se cosecha vino, un tanto agridulce, pocos grados, tímido y que empieza a ser conocido. Un caldo que se da por los concejos de Narcea y de Ibias, esos rincones asturianos tan desconocidos y tan importantes en muchos conceptos.