Saltar al contenido

Llagar

El lagar (o llagar en Asturias) es el lugar donde se elabora la sidra, y por extensión, el conjunto de útiles y aparejos técnicos empleados en el proceso de elaboración de la sidra.

 

Funcionamiento de un Llagar

La proyección tradicional de llagar en el tiempo es muy extensa y, ya en los más antiguos lagares, el material predominantes era la madera, pues era creencia corriente que el contacto con los metales estropea la sidra.

Después de abandonar la pomarada, la manzana pasa al lagar en espera a de su prensado y posterior recogida en voluminosos toneles. Por tanto, el elemento principal del lagar es la máquina prensadora.

A cada uno de sus lados uno soportes verticales llamados berenes o berines en la zona central de Asturias. Son de maderas resistentes y están colocadas en posición paralela.

Van unidos en su parte su parte superior por un gran madero horizontal, que generalmente no recibe otra denominación que viga, elemento móvil en que se encuentran incrustados los fusos, gruesos tornos de hierro con dos volantes, que al girar ejercen presión y hace moverse otra viga, el verdugu, encargada de estrujar y tritutra la manzana dispuesta sobre el suelo de la madera, denominado fondu la prensa o, simplemente, fondón.

El verdugu, mollera en Libardón, es la denominación peyorativa de la viga a la que se hizo alusión. Una variante terminológica, muy extendida en Libardón es el molleru. Por su parte el fondón recibe diferentes denominaciones fondón. En Cabranes, Colunga y Villaviciosa se llama masera, en Libardón era, y eimina en occidente. Es la base inferior de la presa.

El fondón va colocado sobre un gran tronco de madera, paralelo al verdugo y perpendicular a los berenes: es el sobigañu. Por la forma en la que estaban orientados para realizar el prensado, los llagares eran básicamente de tres tipos: de pera, de apretón y de sobigañu o tijera. En la actualidad es frecuente el uso de prensadoras hidráulicas, construidas en acero.

La caja del lagar está rodeada de palos muy finos, paralelos y perpendiculares a lo berenes, que se llaman cuñeres, conocidos por bastidores en Libardón

Previamente al prensado, la manzana ha debido seer machacada o mayada, ya sea con un mazo de madera o una mayadora.

La presión sobre la manzana no es hecha directamente por el verdugo, sino por unos maderos que él mismo aprieta, y que generalmente se denominan gochos, gochos molleros y carneros en Libardón y Villaviciosa, y marranos y pontones en el occidente.Los fusos, al girar, tras introducir en ellos una palanja, con denominación general de palanca, son los que hacen descender la viga hasta la caja donde se encuentra la manzana.

Tras un determinado tiempo de prensado, la manzana comienza a dejar de fluir su zumo hasta un gran recipiente de piedra, denominado duernu o duernón. Además del jugo extraído, que dan los restos de la manzana estrujada que se denomina magaya.

Durante el tiempo de prensado es preciso corta'l llagar, operación que consiste en ir recortando los borde salientes del bloque que se exprime. La magaya cortada se echa nuevamente encima de la que se queda en la prensa.

Obtenida la sidra, se reparte en toneles, o tinas, para hacerla fermentar. En cada tonel se hace un buraquín o furaquín en el que se encaja la espicha - nombre también del agujero - un palo muy fino, quitándolo puede obtenerse una prueba de sidra en cualquier momento, para determinar cuando la sidre ta güeno.

Se habrá llegado a la hora del embotellamiento. La apertura de un tonel, espicha, designa también la reunión festiva que con tal motivo se organiza. El ambiente se carga de un tipismo regional intrasferible. En la tenue bruma setembrina se realizan las primeras pañadas de una fruta que define a una región.

Enriquece su folklore, llena con su jugo con las tinas de su lagares y hoy, en una tarde espicha, reúne a las gentes, porque el frescor del lagar se celebra un nuevo año de sidra. La sidra de todos ellos.